El Mariscal López y la utilización de su figura

El hecho de hablar o mencionar el nombre de Francisco Solano López siempre (o casi siempre) da a realizar una serie de debates polémicos con respecto a su personalidad y sus acciones durante su vida -principalmente durante la Guerra de la Triple Alianza- que terminan en peleas y discusiones violentas con acusaciones de diversos tipos.
La forma en que se encaró y se utilizó su figura, en un intento de interpretación, se divide en 3 partes:

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El antilopizmo (1869-1936): Desde la creación del Triunvirato provisorio en 1869 (cuando todavía vivía el Mariscal) en donde se promulgó el decreto de traidor a la patria a Solano López se inició una persecución hacia las personas que intentaban defender al hombre y además se figuró y preparó un discurso en donde se lo condenaba de dictador, tirano hasta monstruo brutal. Esto se disparó de mayor forma cuando se instaló el debate hacia 1902, sobre las 2 formas de ver a López: el antilopizmo (configurado en mayor medida por el político liberal Cecilio Baez) y lopizmo (instrumentado en el político colorado Juan O’Leary). Aunque esta postura radical con respecto al Mariscal se fue amilanando en la década del 20, en donde se respetó un poco más los intentos de reivindicación al Mariscal López.
El lopizmo (1936-1989): El momento clave del éxito de la reivindicación al Mariscal, fue la eliminación del decreto de traidor a la patria y la instalación de héroe máximo de la República realizado durante el gobierno de Rafael Franco. A partir de ahí se pasó de un extremo a otro, es decir, cualquier intento de crítica (en muchos casos seria y criteriosa) en contra de la figura del Mariscal, era reprimida o ninguneada por órganos del Gobierno de turno. Esto sirvió como plena justificación para fortalecer en mayor medida las políticas realizadas por los gobiernos militares que tuvo el Paraguay en este entonces (como Morinigo y Stroessner) y también las ideas del mesianismo, caudillismo y nacionalismo chauvinista. Con esto, también dio pie a que el Mariscal López sea considerado como un super héroe o un Dios por ahí, con monumentos, películas y libros con extremos elogios a su persona.
La indiferencia hacia su figura (1989-hasta la actualidad): Ese discurso de gran héroe de la patria se intenta mantener en la actualidad (de hecho, ningún gobierno se animó a retirar el decreto de máximo héroe del país) pero eso ya no sirve, porque los jóvenes y los niños no les interesa esos discursos mesiánicos y largos acerca del Mariscal -en realidad, por el hecho que la gente cada vez quiere leer menos en estos tiempos en que vivimos- tanto es así, que el nombre de Mariscal López es más conocido por poseer el nombre de un shopping antes que por la trascendencia de su figura.
Lo bueno de todo esto es que se está a tiempo de recomponer la forma de encarar mejor el estudio e investigación de lo que se refiere a lo que fue el Mariscal López. Los historiadores tienen la gran responsabilidad de realizar un trabajo serio, responsable, objetivo y crítico de todo lo concerniente a una persona tan importante dentro de la historia del Paraguay.
Y dejar de lado, acusaciones como legionario, antilopizta o lopizta cuando se intenta realizar un debate acerca de él.

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